Un evento puede nacer de
El equipo no debería tener que ir a una pantalla especial para registrar. Por eso el evento nace de donde el trabajo ya se hace:
- Un relato: una nota de voz o un mensaje por WhatsApp, un dictado en la app o un correo.
- Un informe: al completar una pauta sin evento, Lazu abre uno del tipo de la pauta.
- Una visita: la atención agendada, al cerrarse, deja su evento aunque no se haya hecho efectiva.
- Un consumo de insumos: lo gastado fuera de una atención queda en su propio evento.
- A mano: atajos para caída, curación, malestar, medicamento, control médico, alergia y retiro temprano.
Alertas que avisan solas
Un medicamento, un control médico o una alergia son eventos con fecha. Cuando entran en su ventana, Lazu le avisa por push y correo a quien corresponde: primero al profesional a cargo; si no hay, a los asignados al residente; y si tampoco, a los administradores. Una alerta que le llega a todo el centro es ruido.
Cuando alguien cuenta que ya se cumplió —«ya le di el antibiótico»—, el relato la cierra en vez de dejarla abierta al lado de un evento nuevo.
Una línea de tiempo lista para fiscalizar
Eventos, informes firmados, visitas y consumos de un residente entre dos fechas forman una sola línea cronológica: el expediente. Se imprime o se guarda en PDF desde el navegador, o se descarga en CSV. Solo entra lo firmado; un borrador no.